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Sugerencias para prevenir el suicidio

Desde “Defender la vida” enfatizan en que quien decide suicidarse no tiene un deseo de morir, sino que busca poner fin a un problema.

El número de casos aumentó.

POSADAS. Una persona al borde del suicidio lo que necesita es que otra la escuche sin juzgarla, alguien en quién confiar que pueda prestarle toda su atención y escucharla. Así señalan desde la Asociación Civil “Defender la vida”, integrada por un grupo de profesionales que hace seis años realiza tareas de prevención, contención y posvención del suicidio en la provincia.

“El suicidio se ve como una salida a un problema. Es decir, no hay un deseo de morir, sino de terminar con una situación crítica que la persona está atravesando, por eso es importante estar atentos a los signos y señales que una persona pueda dar, ayudarla escuchándola y pidiendo ayuda profesional”, dijo a PRIMERA EDICIÓN Analía Michinski, licenciada en psicología e integrante de dicha asociación.
Atender los signos previos
“Antes de que se produzca un suicidio siempre hay señales, la persona lo demuestra con su comportamiento, con las cosas que dice. Hay un proceso previo”, recalcó Michinski.
Entre los principales signos enumeró: las fantasías acerca de la muerte, imaginar cómo podría matarse, autolesiones en las pierna y en las muñecas; escribir cartas de despedida, regalar objetos muy preciados a amigos; manifestar mucha tristeza, llanto, aislamiento, etcétera.
“Cuando una persona escribe, por ejemplo, en el banco o en la carpeta de la escuela, en el facebook, frases como “el mundo estará mejor si no estoy”, “quiero morir”, “quiero terminar con todo”, en realidad está pidiendo ayuda y no hay que minimizarlo, sino buscar a esta persona y sentarse a conversar, reflexionar junto a ella y pedir ayuda profesional enseguida”, dijo la licenciada, destacando que muchas personas se salvaron gracias a que los amigos y compañeros comentaron este tipo de comportamientos con adultos.
Asimismo, indicó que “hay todo un proceso que puede durar semanas, meses o años en el cual la persona se va como despidiendo e ideando un plan para terminar con su vida: elige el método, el momento y lugar donde hacerlo. Hay mucho más riesgo de que cometa el hecho cuando ya tiene todo el plan y los elementos para hacerlo, que otra que no lo tiene”.
Los más vulnerables
Según la asociación, en Misiones y coincidentemente con los datos que arroja la Organización Mundial de la Salud (OMS), los grupos más proclives al suicidio son los adolescentes y ancianos. “En ambos grupos  hay más suicidios consumados en los varones, porque siempre usan métodos mas agresivos, como un disparo o ahorcamiento. En cambio las mujeres eligen tomar pastillas o cortarse las venas, lo que da más tiempo de poder salvarla”, destacó Michinski, señalando que en la provincia, en lo que va del año se registraron más suicidios que en iguales meses de 2012. Según el Ministerio de Salud de la Nación, desde 2006 el promedio anual es de 73 casos, cifra que prácticamente duplica la de 2005, que fue de 35.
Asimismo, destacó “que una persona atraviese una depresión no significa que recurrirá al suicidio”. Ese es un factor de riesgo que puede llevar a ese hecho”. Entre otros factores de riesgo, enumeró violencia familiar, abuso sexual, dificultades económicas, crisis con la pareja, padres separados, etcétera.
Asimismo, indicó que la mayor cantidad de casos se da en las fiestas de fin de año, los fines de semana, festejos como el Día del Padre, Día de la Madre, cumpleaños de cada persona y también durante los meses de invierno.
Una red de trabajo
Defender la vida trabaja en forma articulada con los hospitales y CAPS de la provincia y recomiendan recurrir a ellos buscando ayuda profesional en caso de que una persona del entorno esté atravesando una crisis.
Realizan actividades de prevención, con talleres a médicos y enfermeros de estos nosocomios y en escuelas. Se los puede solicitar al correo electrónico defender_lavida@yahoo.com.ar o por teléfono al (0376) 154385252.
También trabajan en la contención a personas que tuvieron intentos de suicidio y actualmente reciben acompañamiento para superar las circunstancias que entonces las llevaron a tomar esa decisión.
La asociación también realiza posvención, talleres y actividades que se desarrollan en los lamentables casos en que el suicidio se concretó.
“Trabajamos con los amigos, familiares y en las escuelas, con los compañeros. Por lo general cuando una persona joven llega al suicidio toda la escuela queda afectada. Es muy difícil hacer un duelo y aceptar una pérdida que es totalmente distinta a la de una muerte natural. Los docentes no saben cómo abordar el tema y no se habla mucho, por eso hay que hacer trabajos para que todos puedan expresarse y aceptar el hecho”, dijo Michinski, resaltando que estas actividades también funcionan como preventivas.
El caso Garganta del Diablo

 

Investigaciones científicas en todo el mundo dan cuenta de que tras la publicación de un suicidio en los medios masivos, en los días siguientes se incrementa la cantidad de hechos de este tipo. Ello ocurre porque, por lo general, en los medios se publican los casos que tuvieron alguna particularidad, ya sea porque quien lo protagonizó era una celebridad local o internacional o porque el modo en que lo llevó a cabo fue atípico.
Michinski se refirió al reciente caso en que una maestra se arrojó a la Garganta del Diablo de las Cataratas del Iguazú, que fue registrado por un turista y exhibido reiteradamente y sin reparos por los canales de televisión del país. “Recomendamos no difundir mucho los casos, y si se lo hace, que sea sin imágenes, porque es innecesario y puede ser muy cruel para los familiares”, dijo. “Además, en muchos casos el suicidio se concreta por imitación: la persona en riesgo ve al que se suicidó como a alguien que tuvo el valor de hacerlo y busca imitarlo”.

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